Critica: Slumdog Millionaire
Recuerdo que cuando vi El curioso caso de Benjamin Button, una de las primeras cosas que pensé fue: ¿Qué tendrá Slumdog Millionaire, para arrebatar todo el protagonismo en la carrera de los premios a una película tan bien hecha como esta?. Al finalizar el visionado, de esta obra maestra de Danny Boyle, mis dudas se despejaron.
El film tiene todos los ingredientes de una obra maestra: una historia fresca original; trata temas como la familia, la amistad, el amor, la lucha por conseguir lo que quieres, por demostrar la verdad; una perfección técnica abrumadora con una fotografía impecable acompañada de un diseño escénico abrumador; el montaje más inteligente y eficaz, más impactante desde Ciudad de Dios de Fernando Meirelles; el descubrimiento del contexto de la vida en la India, un país interesante y lleno de pobreza; unas interpretaciones que rayan la realidad, en ocasiones parece que estemos frente a un documental, el paso del tiempo de los protagonistas está solucionado con un casting impresionante; una banda sonora pegadiza, que aporta ritmo y estilo al conjunto de la película; todos estos elementos envueltos por una excelente dirección, de uno de los guiones más inteligentes de los últimos años.
Todo este párrafo viene a resumir una idea, "no os podéis perder esta excepcional película". Seguramente ganará de calle los Oscar a mejor película, director, guión adaptado, fotografía, montaje y banda sonora. Una película que engancha al espectador desde el comienzo, y que está clasificada en tres partes que se van solapando: la presencia del protagonista Jamal en el concurso ¿Quién quiere ser millonario?, el interrogatorio que sufre por parte de la policía que sospecha que ha hecho trampas para llegar a la pregunta final y los flashbacks que nos cuentan por qué Jamal sabía todas las respuestas. El triángulo protagonista compuesto por Jamal, su hermano y su gran amor, tendrá que pasar por infinidad de obstáculos. Para mí, lo más bonito de todo es que Jamal no va al programa por el dinero, va por intentar mantener contacto de nuevo con Latika, y ese es el mensaje de la película: el amor por encima de todo.
Una historia que consigue divertirnos, sobrecogernos, intrigarnos, enfadarnos y sobre todo emocionarnos. Sobre todo, me quedo con la parte interpretada por los niños, llena de frescura y espontaneidad, siendo la culpable de tenernos totalmente pendientes de la película en todo momento, habiendo conseguido la empatía con el espectador. Sin duda la mejor película que he visto en mucho tiempo.
Mi nota es un 9,5 de 10