January 30, 2009

Critica: Mi nombre es Harvey Milk

Filed under: Crítica de cine

     Cumpliendo mi objetivo anual de ver las cinco películas que optan a la estatuilla a mejor film, la primera ha sido Mi nombre es Harvey Milk de Gus Van Sant. Narra la historia de la primera persona que ocupó un cargo público en Estados Unidos, declarando abiertamente su homosexualidad. Sin duda, lo más destacado de la película es la interpretación de Sean Penn, que está increible por muchos motivos: el personaje lo hace real y cercano, no imaginas a otro actor que lo pudiera hacer mejor o igual que él y transmite todo el carisma y el drama que debe tener su personaje.

      Una interpretación, supone lo que todos sabemos a estas alturas, la gran variedad de registro de este gran actor capaz de ser un enfermo en horas bajas en 21 gramos, un personaje torturado por un suceso de su infancia en Mystic River o a un retrasado que quiere hacer una vida normal en Yo soy Sam. Si dejamos al margen la interpretación protagonista, nos encontramos ante una historia contada de un modo inteligente entre la ficción semidocumental, que aporta mayor veracidad a la historia, que resulta interesante en algunos momento y terriblemente aburrida en otros.

      La dirección de Van Sant es buena, además de la gran ambientación y la acertada banda sonora. Por último destacar el esfuerzo interpretativo de sus secundarios, sobre todo interesante la interpretación de James Franco, que se revela como uno de los mejores actores del momento. El que no me ha acabado de convencer es Josh Brolin (nominado al Oscar como actor de reparto), un personaje con gran peso en el film, que no tiene un desarrollo lógico que nos haga comprender mejor su comportamiento.

      En definitiva, una película decente, que no estaría entre mis favoritas para estar ni siquiera nominada al Oscar, de la que vale la pena la interpretación de Sean Penn y la lectura positiva de ver como los tiempos han cambiado, y la gente puede elegir ser lo que quiera sin perder sus derechos. Eso sí, en los momentos dramáticos, no logra emocionar. Para gustos colores.

Mi nota es 6,5